Cuchitril Literario
Reseñas nada sesudas sobre los libros que caen en mis manos
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    Inicio > Historias > Un nuevo valor del arte contemporáneo.

    Un nuevo valor del arte contemporáneo.

    Aunque el tema de esta bitácora sea la literatura, eso no quiere decir que el adminsitrador de la misma no tenga otras aficiones. Entre las confesables se encuentra un gran amor por el arte contemporáneo. Una de las mayores alegrías que me ha dado el azar fue que en el segundo piso de alquiler donde estuve el anterior inquilino (que es un escritor y hasta he visto su nombre por ahí) recibía invitaciones para los estrenos del Macba y del CCCB. De más está decir que no me perdí ni uno, y que lamenté mucho cuando las invitaciones dejaron de llegar.

    El mundo del arte contemporáneo es duro; cuando ya lo has visto todo, es difícil que algo te sorprenda. Por eso me quedé estupefacto al ver, en un blog amigo, una obra de arte CON MAYUSCULAS. El estado de shock en el que me dejó ha retrasado su aparición en este blog, pero ahora que estoy un poco recuperado, quisiera compartirla con ustedes:



    La obra, titulada 'Resurrección de la carne' es de la sin par Vailima. Y aunque uno se considera una persona con criterio, me veo incapaz de glosar esta obra con la altura que merece. La autora, que mantiene el mejor blog sobre arte que he leído, sin duda podría hacerlo, pero creo que su modestia se lo impide. Así pues, me he visto en la obligación de hablar con un amigo crítico de arte, Earnest Pajovsky, y pedirle como un favor personal que me escribiera unas líneas. Impresionado como yo por la calidad de la obra, me ha enviado el siguiente texto, que ofrezco como primicia a los lectores de este blog.



    Muerte y resurrección, por Ernesto Pajovsky

    Son muchas las obras que beben directamente de la fuente de Duchamp. Desde artistas que inciden (como si fuera necesario) en el carácter artístico de su obra como justificación para el desplazamiento del objeto al entorno artístico (como la mierda de artista o el metro cuadrado de tierra artístico), hasta los que realizan acumulaciones obsesivas de objetos cotidianos para romper su vinculación con el mundo real. La puñalada de Duchamp a las convenciones establecidas es difícil de imitar y más de un artista ha malogrado su creatividad en juegos estériles que nada han aportado al arte.

    Si, sin previo aviso, uno descubre una obra que, siguiendo la senda marcad por el maestro, consigue alejarse de los imitadores baratos y proporciona una genial vuelta de tuerca collando definitivamente la fuente de la que ha manado la savia de gran parte de las transvanguardias, renace la esperanza dormida en el alma de este hastiado crítico que empieza a vislumbrar que en arte no se ha dicho todo.

    La obra de Vailima utiliza un ready-made, arranca un objeto de la realidad, pero no es un objeto cualquiera. Eligiendo un maniquí y disponiéndolo en tan agresiva adtitud provoca de inmediato una polisemia aterradora y sublime. En un primer nivel, el objeto es una broma, un articulado muñeco representante del canon más anticuado del arte comportándose cual punky crestudo y callejero. La misma actitud que un joven artista, obligado por algún rancio profesor a seguir imitando modelos clásicos, cuando la liberación de la forma se produjo hace siglos, podría tomar. Una inversión de papeles o una identificación del modelo. Un sueño surrealista de la creatividad dormida. Una gran carcajada.

    A uno le gustaría etiquetar la obra e irse a dormir. Vana tarea. La mente sigue dando vueltas, como si algo no acabara de encajar. Porque ¿Quién nos hace el corte de mangas? ¿Es el muñeco? ¿Es la autora? ¿Es la obra? preguntas que nos acosan apenas hemos abandonado la vista del craneo pelado del irreverente muñeco. ¿Quién se burla de nosotros? ¡Quién osa desafiarnos!

    Ni el maniquí, ni la obra ni la autora. Es el ARTE quien nos dedica el corte de mangas. El arte que, en vez de devolvernos un amable espejo o un motivo de reflexión, nos manda a la mierda, sin paliativos. El arte que nos dice que lo dejemos en paz, que nos grita que no hay redención, que la resurrección es imposible. Que cualquier cosa que hagamos (y volvemos al maestro) no será sino un juego intelectual muerto aún antes de nacer. Puras masturbaciones. Pavesas.

    Imposible quedar impasible ante la revelación. Desolado y deprimido, pensaba en las drogas o el suicidio. El arte me parecía fútil, basura. Había tirado mi vida por el retrete ¿Cómo puede un crítico vivir en un mundo sin arte? ¿Debería meterme pastor? Tras una noche infame atormentado por los desvaríos de una mente febril, como no podía ser de otra manera, amaneció. Y empecé a verlo todo un poco más claro.

    Mi epifanía la había causado, precisamente, una obra de arte. ¿Pero no pensaba que el arte era inútil? ¿Cómo podía afectarme tanto? NO, queridos lectores, estaba completamente equivocado. La obra me decía, me gritaba, que no había redención, pero, al hacerlo, no podía ser ella misma un juego de intelecto. No, era sincera, pero lo que a primera vista parecía un acto de rebeldía, un insulto, era en realidad una petición de auxilio. Lo que en realidad es el verdadero mensaje de esta obra, es que para el arte tampoco hay redención, pero que también la busca, que ya es hora de dejar de utilizarlo como un instrumento y empezar a considerarlo com un compañero de nuestro viaje incógnito. El corte de mangas es una mano tendida. La resurrección de la carne es verdadera; en pie de igualdad caminaremos hacia un incierto destino. El arte ha resucitado.

    De increible sutileza pero totalmente demoledora, 'Resurrección de la carne' está llamada a convertirse, dentro de cien años, en la obra más influyente del siglo XXI.




    Hasta aquí la crítica de mi amigo, que suscribo punto por punto. Desde aquí mi saludo a la futura estella del arte contemporáneo.
    ¿A que espera el Guggenheim para comprarla?




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    Comentarios

    1
    De: Magda Fecha: 2005-03-07 07:27

    Me auno a tus saludos y felicito a la hacedora de esta hermosa obra. Al mirarla pareciera que la naturaleza se nos muestra más allá de toda contingencia vuelta hacia su interioridad.

    Un excelente comentario de tu amigo.



    2
    De: Vailima Fecha: 2005-03-07 08:57

    jajajajjajaja
    Palimp, amigo, has hecho que muera de placer. ¿Quién me iba a decir a mí que el mismísimo Pajovsky fuera a dedicar esas "excelsas" palabras hacia mi obra transgresora?
    Te felicito, Palimp. Con críticas como la que nos acabas de regalar no sé si cerrar mi chiringuito y dedicarme, en cuerpo y alma, a leer tu delicioso blog.
    Un abrazo
    p.d. pensándolo bien: no creí que esta obra mía fuera a tener tanto éxito entre la crítica más relevante.
    Saluda a tu amigo y dale las gracias en mi nombre. jeje



    3
    De: Vailima Fecha: 2005-03-07 08:59

    Gracias por el regalo. Se me había olvidado decírtelo.



    4
    De: Palimp Fecha: 2005-03-07 11:28

    ¡NI se te ocurra cerrar el chiringuito!!
    ¿Has recibido ya alguna oferta por la obra? :D:D

    No hay nada que agradecer; regalo el tiempo que dedicas a hacernos más agradable la vida.



    5
    De: Palimp Fecha: 2005-03-07 11:32

    Magda, lo has descrito perfectamente. :D



    6
    De: Cristina Fecha: 2005-03-07 17:00

    Joder, no sé a quién darle las gracias, si a Vailima por propiciar esto con su obra de arte; a Palimp por iniciar tan magnífica intertextualidad artística o al crítico por haberme matado de la risa!!!

    Gracias a los tres!



    7
    De: The happy butcher Fecha: 2005-03-07 21:12

    Veo que por estos lares se tiene un mínimo de sensibilidad respecto del arte moderno. Bien que me alegro. Lo comparto al 200%. Felicidades por el post... aunque no tengo claro aún a quien...



    8
    De: Magda Fecha: 2005-03-08 05:46

    Palimp,

    Me permito enviarte/les esta página para que te/se registres si tu/ustedes gustas/n. A mi me la enviaron hoy y ya me registré, me parece un buen proyecto que inicia:

    http://www.blogueratura.com

    Muchos saludos para ti.

    Magda



    9
    De: Palimp Fecha: 2005-03-08 09:19

    Lo gracioso del caso es que a mí sí me gusta el arte contemporáneo, lo que no impide que sepa reirme de mi mismo.
    Magda, lo he estado visitando y en cuanto pueda me apunto. Un abrazo y muchas gracias.



    10
    De: diminui Fecha: 2005-03-09 00:44

    Tu blog ha sido registrado en www.blogueratura.com
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    11
    De: Palimp Fecha: 2005-03-09 07:21

    Gracias, diminui.

    Un saludo.



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